Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2017.

PAÍSES ANDALUCES

20171007210955-images.png

Van ustedes a pensar que les estoy vacilando, o que me han metido un golazo por la escuadra los de El Mundo Today, pero ya les digo yo que no, que la noticia  que voy a contarles aparece esta mañana en algunos periódicos digitales. La ANA, que no es una amiga de Facebook con la autoestima baja, sino las iniciales de Asamblea Nacional Andaluza, acaba de ponerle fecha a la independencia de nuestra tierra. Como lo leen. Se declarará el próximo 4 de diciembre, aún no han dicho si por la mañana o por la tarde. Por respetar las tradiciones y no empezar con el lobby del carnaval en contra, yo esperaría por lo menos a que Los Majaras cumplieran con su cita anual en la calle Ganado para cantar el pasodoble de García Caparrós, aunque sea por última vez. Es más que probable que para el señor Pedro Ignacio Altamirano, líder de la ANA, el verso “pues no renunciaremos a nuestra autonomía”, tan reaccionario y corto de miras, sea la raíz de todos los males políticos que hoy nos asolan.

Lo cierto es que a partir de ese día ya no seremos Andalucía guapa gitana mujer morena, pues despertaremos libres de nuestras cadenas bajo el nombre de “Países Andaluces”, en plural, con un par, no como los muertos de hambre del Norte, gallegos, vascos y catalanes, que solo tienen uno y la mar de chico. Bajo esta nueva denominación de origen volveremos a ser lo que fuimos hace 3.500 años, cuando éramos Tartessos y el  PSOE ya hacía campaña en la primera Edad del Hierro para hacerse para siempre con el gobierno de la Comunidad.

Pero, ¡agárrense a Junior que vienen curvas!, nuestra República Federal pretende anexionar a la causa a  Murcia, el Algarve portugués y el Rif marroquí. Sobre estas tres sorprendentes incorporaciones, la ANA ha dicho que “los consideramos parte de Andalucía por lazos culturales y sociales”. O sea, que habrá que organizar un mínimo de cuatro referéndums, con sus correspondientes urnas y papeletas y sus cuatro declaraciones unilaterales de independencia, lo que nos va a salir por un pico y una pala, por lo menos en kilometraje y dietas. Se nos irá también una pasta en las academias de idiomas, pues habrá que sacarse por lo menos el B1 en  las cuatro lenguas oficiales que serán implantadas: andaluz, portugués, murciano y valenciano. Sobre el árabe, menos mal, no han comentado nada. Parece que de momento vale con el marroquí nivel regateo.

Han dicho  también que la mayoría de andaluces somos descendientes de castellanos ocupantes. Ha sido leerlo y he empezado a odiar con todas mis fuerzas independentistas la sopa castellana, el solomillo a la castellana y hasta los zapatos castellanos. Lo que hubiera cambiado nuestra ancestral historia de tiesos si, en vez de descendientes de castellanos ocupantes, hubiéramos sido descendientes de castellanos ocupados.

07/10/2017 21:09 pepemendoza #. sin tema Hay 1 comentario.

YO FUI A LA FP: SAFA, COSECHA DEL 77

20171014235300-img-20170819-wa0005.jpg

Es un día sin fechar de primeros de septiembre de 1977. Aún no ha amanecido. Decenas de adolescentes de las localidades de Chiclana y Rota se hacen los remolones en sus camas. Cuesta la misma vida madrugar para empezar un nuevo curso escolar, tras las vacaciones de un verano en el que Mazzinger Z ha sido el amo del espacio y Rafaella Carrá la reina de las discotecas gracias a una fiesta que por lo visto fue fantástica. Los españoles mayores de veintiún años han descubierto también hace apenas tres meses la fiesta de la libertad, eligiendo a sus representantes por primera vez desde la Segunda República. Los tiempos, tiene más razón que un santo Bob Dylan, están cambiando. Aunque Gila asegura que da gustirrinín utilizarlas, los jóvenes españoles han decidido hacerle el boicot a las Filomatic. Y a las barberías. Se llevan los pantalones con unas campanas como las de la Iglesia Mayor de grandes. Y la lotería familiar de toda la vida se ha externalizado: ahora se llama bingo y hay uno en cada barrio.

Como todos los veranos de entonces, el de 1977 ha durado una eternidad. Pero septiembre ha llegado por fin para anunciar que la uva está más o menos madura y que la cosecha va a ser abundante y de buena calidad.

Los chavales y chavalas protagonistas de esta historia apenas han desayunado, nerviosos ante una  nueva etapa académica y vital que los va a llevar en los próximos años a una ciudad cercana que la mayoría apenas conoce. Con una libreta y un bolígrafo en la mano salen de casa, tras recibir los sabios y casi siempre ignorados consejos de las madres que los parieron hace,  más o menos, catorce años. Ten mucho cuidado que esto ya no es la EGB;  entérate bien de los libros que tienes que comprar; niña, ponte un rebequita que tan temprano hace fresco; toma hijo dos duros para que te compres un bocadillo en el recreo... Con la ciudad todavía a oscuras se encaminan hacia  la parada en la que varios autobuses calientan sus motores antes de partir hacia El Puerto de Santa María.

Mientras ellos viajan soñolientos e inquietos, decenas de chavales portuenses oyen sonar un despertador parecido y son zarandeados por unas manos parecidas para que se levanten y empiecen la misma liturgia que chiclaneros y roteños han acometido hace apenas una hora. A las ocho, en cualquier caso, ya con el Sol perfectamente maqueado brillando encima de la Plaza de Toros, como brillaba Travolta en la pista de baile de Fiebre del Sábado Noche, los muchachos y muchachas de esas tres ciudades formaran en el patio bajo las órdenes de los que van a ser sus profesores. “Los de la rama de Electrónica, Electricidad y Automoción, se vienen conmigo para el patio de los talleres. Los de la rama Administrativo y Comercial, se quedan aquí, por favor”.

Con cada uno ya en su clase y Dios en la de todos (ellos aún no lo saben, pero las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia van a ser, sobre todo, una familia cristiana bien avenida), los futuros Administrativos empiezan a oír unas palabras rarísimas que parecen sacadas de La Guerra de las Galaxias. Cálculo Mercantil, Técnicas de Comunicación, Prácticas de Oficina, Humanística, Mecanografía, Taquigrafía…  La más rara de todas es, con diferencia, Estenotipia, que más bien parece una enfermedad que una asignatura.

Pasó ese día primero, y pasaron cientos, miles de días más persiguiéndose y persiguiéndonos, la vida corriendo que se las pelaba (aunque de eso fuimos conscientes muchos años después),  como cabalgábamos a lomos de aquella Olivetti 98 en la que había que alcanzar como mínimo 250 pulsaciones por minuto. La publicidad de las academias de la época decía que escribir a máquina era “una condición indispensable para obtener un trabajo con futuro”. Escribimos muchas cartas comerciales y algunas cartas de amor y algunos poemas desesperadamente malos. Descubrimos que los asientos contables no tenían patas, y que Caballero, además de un ponche, era también un método para aprender Taquigrafía. Y que además del cálculo que se les metía a los mayores en los riñones, había uno mercantil que nos metían a nosotros por las tardes y nos fastidiaba la sana costumbre de bajar a la plazoleta después de comer.

Es 30 de septiembre de 2017. Han pasado cuarenta años. Los chavales y chavalas de entonces vuelven hoy a verse para celebrar y rememorar aquellos maravillosos años. Algunas cosas han cambiado. Han cambiado el comedor y el bar de Pepe por el Hotel Las Dunas de San Antón, en el que van a almorzar entre sonrisas, lágrimas y recuerdos.  Han cambiado la gimnasia por el gimnasio. Han cambiado la ginebra de garrafón por una en condiciones. Han cambiado sus vidas de estudiantes por unas vidas laborales más o menos estables. Muchos han sido padres y madres, algunos son ya también abuelos. Don José Matiola y Don Julio Calzado profesores entonces, que también han querido sumarse a la fiesta, son hoy los amigos Pepe y Julio. Algunos compañeros partieron demasiado pronto hacia esa casa común más allá de las estrellas en la que un tal Jesús nos prometió que volveremos a vernos.

Pero en lo esencial, nosotros, los de entonces, los adolescentes de Chiclana, Rota y El Puerto que aquel día de septiembre coincidimos por primera vez, seguimos siendo, más o menos, los mismos. Alumnas y alumnos agradecidos (uno nunca es ex-alumno de la escuela donde descubrió el conocimiento, la amistad y el amor) de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia.

Yo fui a la FP. No sé qué hubiera sido de muchos de nosotros si aquella uva nueva no hubiera recalado en la viña de SAFA, en aquel  lejano y a la vez reciente mes de  septiembre de 1977. Si no hubiéramos formado parte de la estupenda cosecha en la que vivimos juntos la primera vendimia de nuestras vidas.

14/10/2017 23:51 pepemendoza #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris
1959909