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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2020.

UN CUATRO DE DICIEMBRE

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Un 4 de diciembre muere, mejor dicho asesinan, a un malagueño: Manuel José García Caparrós. Tenía 19 años. En el dorso de su DNI, el funcionario que lo tramitó se equivocó en la fecha de su nacimiento. Un error administrativo sin importancia. El error fatal y criminal se produjo en la fecha de su muerte. No es que a los19 años uno sea muy joven para morir. Es que a esa edad todavía no se ha terminado de nacer del todo.

43 años después nadie ha respondido penalmente por el crimen. Su asesino pudo ser un policía que tenía unos 55 años en 1977. Él pudo seguir disfrutando de su vida, de su familia y sus amigos, de las ventajas de una democracia recién estrenada. Probablemente ya esté muerto. Probablemente tuvo una muerte natural, sin errores criminales.

No nay paz ni olvido ni perdón para los malvados. La Historia y la memoria social y sentimental de los andaluces solo honra, con el compromiso y el honor intactos, a Manuel José. El chaval al que un 4 de diciembre una bala traidora le quitó la vida, tan solo porque estaba queriendo a su pueblo y alzando la bandera de su Andalucía.
04/12/2020 11:21 pepemendoza #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

A LAS PUERTAS DE LA PRIORAL Y DEL JUICIO FINAL

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El cuadro “El Juicio Final” volvió la semana pasada a la Iglesia Mayor, después de haber estado seis años en un bodegón de la Plaza de Toros. Allí ha sido restaurado por un equipo de voluntarios encabezado por el licenciado en Bellas Artes José Ramón Villar.

La noticia es estupenda si solo reparamos en su vertiente estética. Una obra del siglo XVIII, que estaba situada junto a la puerta principal de la iglesia, ha vuelto al escenario en el que ha sobrevivido a tres siglos ante la mirada alucinada de miles de ojos alumbrados por su belleza. Pero a un servidor, intrépido reportero al que le gusta husmear siempre detrás del lienzo que cada mañana nos ofrece la vida, le surgen algunas cuestiones inquietantes que me tienen sin vivir en mí.

Igual tengo que dejar los programas de Iker Jiménez, los videos de Miguel Bosé y las columnas de Alejandro Barragán, no digo yo que no. Pero, ¿por qué es justo ahora, a final de este apocalíptico 2020, cuando el cuadro ha vuelto a su lugar de origen? ¿Antes no había ninguna prisa y ahora sí? ¿Por qué las labores de reparación se han hecho en la Plaza de Toros? ¿Por qué ha quedado expuesto en la Capilla de las Ánimas a la espera de su instalación en su emplazamiento original? Demasiadas preguntas a las que la ACC (Asociación de Cuñados Coquineros) y la OPEF (Organización Portuense de Enterados de Facebook) aún no han sabido dar repuesta.

Mi teoría es que vamos a morir todos. Y que el Juicio Final, no solo en el cuadro de nuestra basílica menor, está cerca. Luego vendrá la ejecución de la sentencia, o sea, el Fin del Mundo, aunque los mayas ahora no hayan dicho ni mú, avergonzados como están después de siglos de vaticinios churretosos. Todo cuadra. Nada es casual. La elección de la Plaza de Toros para la restauración del cuadro representa la tortura y la sangre derramada a lo largo de la Historia, ese chispazo previo a las infinitas sombras que vendrán. La exposición provisional (sí, ya, provisional) en la Capilla de las Ánimas corrobora lo que ya intuíamos: que la inmensa mayoría iremos de cabeza al purgatorio, pues no hemos sido ni buenos ni malos sino todo lo contrario.

La vuelta de la obra a la Prioral da fe de que habrá un repique de campanas allí mismo, que doblarán por nosotros mientras anuncian que se chapa el mundo en general y el universo íntimo que riega el Guadalete en particular. Yo pienso pasarme y tomarme unas cuantas justo al lado, en la terraza  de “Ancalagüela”. Desde allí saludaré a las nietas que heredaron el campanario de aquella cigüeña que me dejó, hace más de cincuenta años, muy cerca del sagrado ático plateresco. No es lo mismo dormir eternamente amargado que contentito y agradecido.

Digo más. Estoy convencido de que la instrucción preliminar y la fase intermedia concluyeron justo el día que nos confinaron. Queda solo el juicio oral, que imagino será anunciado en las redes sociales. Para evitar las fakes news y comprobar que estamos en la lista de acusados, recomiendo que se consulte mejor en la web Gente del Puerto o en el Facebook de Jesús Almendros. Ambos tienen el padrón y los ecos de la vecindad al día. No hará falta ir con abogado, ni aunque sea Ángel Angulo, total para lo que va a servir. La convocatoria será por Zoom. Tras la sentencia, nos saldrá un mensaje en el móvil diciendo que hemos perdido la conexión. Ahí acabará todo. O sea, el primer acto. No somos nadie. Y sin cobertura menos.

A la hora de cerrar esta crónica no tenemos noticias de sí habrá un segundo acto. De aquí a la eternidad, cualquiera sabe.

11/12/2020 08:13 pepemendoza #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LIBERTAD Y LOS MILAGROS

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Para todos los que han aplaudido con fervor de inquisidor los cortes de luz y de agua en la Barriada de Los Milagros. Para los que se alegran de la desgracia ajena, da igual que los ajenos sean niños y ancianos a las puertas del invierno, aquí va esta columna de Libertad Paloma, que los retrata y nos retrata.

Algunos de esos justicieros, con la empatía a la altura de los túneles de la Prioral, van a misa los domingos y fiestas de guardar y escuchan el Evangelio del Jesús que proclama que los pobres son bienaventurados. Muchos militan en el patriotismo indignado y agresivo del "España se rompe", pero les da igual que se haga pedazos la pequeña felicidad doméstica que produce una ducha o un vaso de leche caliente. Uno en concreto, lo conozco, ha defendido con agresividad faltona la presunción de inocencia del Emérito, pero escribió en Facebook sobre estas familias que "cuando el río suena, agua lleva".

Es lo que hay, lamentablemente. No se puede decir tanto y tan bien en 2.000 caracteres. Libertad, no elude entrar en las tripas del problema y deja claro que si algunos vecinos han infringido alguna norma el equipo de gobierno puede aplicar la ley con medidas menos extremas y traumáticas.

Los ejecutores de esta tropelía son los mismos políticos que creen que hay celebrar la Navidad por todo lo alto, con muchas bombillas pero poquitas luces. Pero la Navidad hay que celebrarla, de toda la vida de Dios y de la de los tres desgraciados de Belén, mirando para abajo.

https://www.diariodecadiz.es/opinion/analisis/es-lo-que-hay_0_1528047398.html
13/12/2020 12:07 pepemendoza #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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